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viernes, 13 de diciembre de 2013

DESCUBRIMIENTO DE CEREBROS EN EXCELENTE ESTADO DE CONSERVACIÓN SACUDE LA CIENCIA.

El descubrimiento de cerebros preservados con 4.000 años de antigüedad que fueron cocidos en su propio jugo está resonando en todo el mundo científico.


El hallazgo de los cerebros conservados, que se remontan a la Edad de Bronce , es única y preciosa, y no sólo arrojará luz sobre las actividades cerebrales de los pueblos antiguos , sino también mejorar el conocimiento de la paleopatología y las ciencias forenses , según Meriç Adil Altinöz , que integra el grupo de científicos convocados para analizar los cerebros que fueron excavados en el sitio Seyitömer , en el oeste de la provincia turca de Kütahya .


“Aunque no son los cerebros conservados más antiguos encontrados, todavía se trata de un hallazgo único y muy valioso", indico  Altinöz , quien es académico de Biología Molecular y genética de la Universidad de Halic.

Cuatro cerebros conservados y siete esqueletos habían sido encontrados en Seyitömer,  cerca del sitio se ha hallado una línea de falla, junto con los rastros que sugieren la madera que yace junto a los esqueletos habían estado ardiendo al momento de ser enterrados. Sobre la base de estas premisas, el equipo de investigadores ha asumido, que un terremoto había tenido lugar durante un incendio, enterrando los cuerpos en el suelo y causando que los cerebros fueran “cocinados” en sus propios jugos, creando así las condiciones necesarias para preservar el cerebro.

Principales elementos del suelo

Agregó que se trataba no sólo las altas temperaturas, sino también los principales elementos de la tierra que ayudaron a conservar el cerebro durante 4.000 años.

"Hemos encontrado cantidades considerables de elementos alcalinos dentro del suelo en donde los esqueletos y cerebros fueron enterrados. Estos elementos como el sodio, potasio, aluminio y manganeso, ayudaron a drenar el agua en los tejidos. El suelo estaba lleno de mineral de boro, que es conocida por su alta resistencia a la temperatura. Además de aportar a la resistencia contra las altas temperaturas, el boro también tiene el efecto de matar microbios y bacterias. " Debido a las características del boro, hemos sindicado que este mineral es también un factor influyente en la conservación de los cerebros , y hemos encontrado un montón de boro , tanto en los esqueletos y el suelo ", dijo Altinöz .

[Fuente]
http://www.hurriyetdailynews.com/bronze-age-boiled-brains-shake-science.aspx

jueves, 12 de diciembre de 2013

Edmontosaurus regalis, NUEVO HADROSAURIO QUE POSEÍA UNA CRESTA COMO LA DE LOS GALLOS.

Un raro espécimen de dinosaurio de pico de pato momificado, encontrado en Canadá, tiene en su cabeza una cresta carnosa similar a la de los gallos. Según publican científicos de las universidades de Bolonia y de Nueva Inglaterra, ha sido toda una sorpresa. Las crestas óseas evolucionaron en múltiples formas en los dinosaurios, pero la de este ejemplar es única y se desarrolló independiente a las de otros hadrosaurios.


Los dinosaurios son conocidos a menudo por sus cráneos adornados con crestas óseas y cuernos. En América del Norte, los más comunes hace entre 75 y 65 millones de años eran los hadrosaurios, o dinosaurios de pico de pato, que podían llegar a medir cerca de doce metros de longitud y tenían una larga cola y poderosas patas traseras. Estos herbívoros vivían en grandes manadas y llenaron el mismo nicho ecológico que los canguros o los venados ocupan hoy en día.

Hasta ahora se sabía que este tipo de dinosaurios podían tener crestas óseas en la parte superior de la cabeza. Sin embargo, un nuevo ejemplar momificado hallado en un yacimiento al oeste de la ciudad de Grande Prairie (Alberta, Canadá), y que pertenece a la especie Edmontosaurusregalis, altera lo que sabían los científicos sobre la evolución de las crestas en este grupo.  

“Hemos encontrado un ejemplar único, ya que proporciona la primera evidencia de una cresta formada por tejidos blandos. Es como localizar el fósil de una cresta de gallo, o una trompa de elefante, algo por lo general muy difícil de conservar. En el registro fósil de los dinosaurios, las crestas no son inusuales, pero hasta ahora todas las documentadas eran óseas”, declara a SINC Federico Fanti, coautor del trabajo, que se publica en Current Biology, e investigador de la Universidad de Bolonia (Italia).

“La cresta del Edmontosaurus regalis evolucionó de forma totalmente independiente de las óseas que vemos en otros dinosaurios de pico de pato como Parasaurolophus y Corythosaurus”, asegura a SINC Phil Bell, autor principal del estudio e investigador de la Universidad de Nueva Inglaterra (Australia).

Los científicos no saben muy bien qué representa este descubrimiento, pero plantea la posibilidad de que este tipo de crestas carnosas estuvieran presentes en otros dinosaurios saurópodos o incluso en los tiranosaurios.

"Es difícil saber qué utilidad podía tener esta cresta en los dinosaurios de pico de pato. En los gallos y algunas otras aves, las crestas rojas brillantes sirven para llamar la atención de las hembras por parte de los machos. Podríamos imaginar a dos machos Edmontosaurus mirándose, gritando y mostrando su cabeza para indicar quién era el macho dominante y el que está a cargo de la manada", señala Bell.

Una extraordinaria momia de dinosaurio

La conservación de este ejemplar de Edmontosauraus regalis es extraordinaria. Los tejidos blandos, como la piel y los músculos, se deterioran rápidamente después de la muerte, por lo que muy rara vez se fosilizan. Para que la piel de un animal pueda preservarse a lo largo del tiempo, debe haber sido enterrado muy poco después de morir. Un soterramiento rápido, por sedimentos relativamente suaves, ralentiza la descomposición y previene el daño que pueden provocar en él los carroñeros. 

Edmontosauraus regalis muy probablemente falleció cerca de un banco de arena de un río y quedó enterrado en cuestión de horas o días. “También sospechamos que ciertas bacterias, que son atraídas por los cuerpos en descomposición, son responsables de catalizar la preservación de la piel antes de descomponerse”, subraya Bell.

“El espécimen conserva sus tres dimensiones. Después de una preparación completa, fue posible exponer su cuerpo momificado muy bien conservado, que muestra todos los detalles de las estructuras dérmicas, incluidas la piel y la cresta sobre su cabeza”, señala el científico italiano. 

Referencia
Bell et al.: "A mummified duck-billed dinosaur with a soft-tissue cock's comb". Current Biology, 24. Enero de 2014. http://dx.doi.org/10.1016/j.cub.2013.11.008

[Fuente]
http://www.agenciasinc.es/Noticias/Hallado-un-dinosaurio-de-pico-de-pato-con-cresta-de-gallo

Djebelemur martinezi, ¿se debe ajustar el reloj molecular?

Los fósiles descubiertos en Túnez desafían varias hipótesis sobre el origen de los primates de dientes de peine (Lemures, Loris y Galagos). Los fósiles son de un pequeño primate llamado Djebelemur martinezi, que vivió hace unos 50 millones de años. Fueron descubiertas por un equipo franco-tunecino del Institut des Sciences de l'Evolution en Montpellier (CNRS / Université Montpellier 2/IRD) y la Oficina Nacional de Minas (ONM) en Túnez.



Según los paleontólogos, Djebelemur fue probablemente una forma de transición que conduce a la aparición de los primates de dientes de peine. Sin embargo, de acuerdo a los datos genéticos, estos primates aparecieron por lo menos 15 millones de años antes. Por lo tanto, Djebelemur desafía las hipótesis formuladas por la biología molecular. El trabajo, que acaba de ser publicado en PLoS One (ver Referencias), hace que sea posible la reconstrucción de un capítulo en la historia evolutiva de este linaje. Además, puede ayudar a refinar los modelos genéticos.

Los primates de Diente de peine, también llamados estrepsirrinos, comprenden los lémures, los loris y los galagos). En estos primates, los dientes anteriores de la mandíbula inferior tienen la forma de un peine. Esto se utiliza principalmente para el aseo, pero también, en algunas especies, para la adquisición de las gomas naturales que forman parte de su dieta.

Una pregunta clave que debaten los primatólogos se refiere a la época en que los primates estrepsirrinos aparecieron por primera vez. Datos genéticos reciente data el origen de los lémures y loris al inicio del período Terciario, justo después de la desaparición de los dinosaurios (hace aproximadamente 65 millones de años). Algunos biólogos moleculares aun creen que la divergencia de los dos grupos se produjo hace 80 millones de años. Sin embargo, los datos paleontológicos no corrobora estas hipótesis: el fósil más antiguo conocido hasta ahora, data de hace apenas 37 millones de años. ¿Podría deberse esto simplemente a una brecha en el registro fósil?

El fósil.

El espécimen fue descubierto en los sedimentos de un antiguo lago en el Parque Nacional Chambi Djebel , Túnez. Djebelemur martinezi, fue un animal muy pequeño que pesaba apenas 70 gramos. Fue sin duda de vida nocturna, un depredador de insectos y arborícola. Algunas de sus características morfológicas sugieren que era un pariente lejano de lemures, loris y galagos . Sin embargo, a pesar de que todavía no tenía un peine dental tan especializado, presentaba una estructura dental que ya se había transformado, una etapa temprana de la dentición anterior de los estrepsirrinos modernos.


Así Djebelemur martinezi parece ser una forma de transición, que datan de antes de la divergencia entre  loris y lémures. Por lo tanto, los primates de dientes de peine, probablemente no se originaron cuando los biólogos moleculares han afirmado, si no hace menos de 50 millones de años, la edad de los fósiles de Djebelemur martinezi.

Esta no es la primera vez que los datos genéticos no está de acuerdo con los datos paleontológicos. Para muchos grupos de mamíferos, los genetistas tienden a proponer fechas anteriores de origen que las prescritas en la observación directa de los registros fósiles. La biología molecular intenta cada vez más refinar sus modelos limitando con los datos fósiles. En el caso del origen de los primates de dientes de peine, Djebelemur podría llegar a ser un hito importante por lo que es posible para restablecer el reloj molecular y mejorar las estimaciones de divergencia fechas derivadas de filogenias moleculares.

Referencia
  • Laurent Marivaux, Anusha Ramdarshan, El Mabrouk Essid, Wissem Marzougui, Hayet Khayati Ammar, Renaud Lebrun, Bernard Marandat, Gilles Merzeraud, Rodolphe Tabuce, Monique Vianey-Liaud. Djebelemur, a Tiny Pre-Tooth-Combed Primate from the Eocene of Tunisia: A Glimpse into the Origin of Crown Strepsirhines. PLoS ONE, 2013; 8 (12): e80778 DOI: 10.1371/journal.pone.0080778 [http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0080778]


[Fuente]
http://www.sciencedaily.com/releases/2013/12/131211070215.htm

miércoles, 11 de diciembre de 2013

LA ESCARPA DE CAMPECHE Y SU RELACIÓN CON ÉL EVENTO KT.

Los restos del devastador impacto están expuestos a lo largo de la escarpa de Campeche, un inmenso acantilado bajo el agua en el sur del Golfo de México. El mapa del Golfo de México muestra la localización del acantilado de Campeche y el cráter del impacto que causó una extinción global hace 65 millones de años.


Hace unos 65 millones de años, un asteroide o un cometa se estrelló en un mar poco profundo cerca de lo que hoy es la península de Yucatán, en México. La tormenta de fuego y la inmensa nube de polvo resultantes causaron la extinción de muchas plantas de la tierra y de los animales grandes, incluyendo la mayoría de los dinosaurios. Esta es la historia oficial sobre la desaparición de estos fascinantes seres, una hipótesis que los científicos han confirmado con nuevos descubrimientos en los últimos años. Ahora, un grupo internacional de investigadores ha presentado en la reunión de la American Geophysical Union (AGU) que se celebra esta semana en San Francisco, pruebas de que los restos del devastador impacto están expuestos a lo largo de la escarpa de Campeche, un inmenso acantilado bajo el agua en el sur del Golfo de México.

El impacto del meteorito creó un enorme cráter, de más de 160 kilómetros de diámetro. Por desgracia para los geólogos, este cráter es casi invisible en la actualidad, enterrado bajo cientos de metros de escombros y casi un kilómetro de sedimentos marinos. Aunque se han encontrado secuelas del impacto en rocas de todo el mundo, muy poco se ha investigado sobre las rocas cerca del lugar del impacto, en parte debido a que están tan profundamente enterradas. Todas las muestras existentes de depósitos de impacto cerca del cráter han venido de pozos profundos perforados en la península de Yucatán.

El pasado marzo, un equipo internacional de investigadores dirigido por Charlie Paull, del Instituto de Investigación del Acuario de Monterey Bay (MBARI) creó el primer mapa detallado del acantilado de Campeche. El equipo utilizó sonares en el buque de investigación Falkor, operado por el Instituto Oceánico Schmidt. Los mapas resultantes se han incorporado recientemente en Google Maps y Google Earth para que puedan ser vistos por los investigadores y el público en general.

Paull ha sospechado durante mucho tiempo que las rocas asociadas con el impacto podrían haber estado expuestas a lo largo del acantilado submarino de Campeche, de 600 kilómetros de longitud, justo al noroeste de la Península de Yucatán. De casi 4.000 metros de altura, este acantilado es uno de los accidentes submarinos más escarpados y altos de la Tierra. Es comparable a una de las paredes del Gran Cañón, a excepción de que se encuentra a miles de metros bajo el mar.

Registro del impacto

Al igual que en las paredes del Gran Cañón, las capas de rocas sedimentarias expuestas en la faz de Campeche proporcionan un registro secuencial de los eventos que han ocurrido durante millones de años. Sobre la base de los nuevos mapas, Paull cree que las rocas formadas antes, durante y después del impacto están expuestas a lo largo de diferentes partes de este acantilado submarino.


De la misma forma que un geólogo puede caminar por el Gran Cañón para cartografiar las capas de roca y recolectar muestras, Paull espera un día realizar un trabajo de campo geológico y tomar muestras a lo largo de la escarpa de Campeche. Hace apenas un par de décadas , la idea de realizar sondeos geológicos a gran escala a miles de metros bajo la superficie del océano habría parecido una fantasía lejana. En los últimos ocho años, sin embargo, esa cartografía se ha convertido en casi una rutina para los geólogos de MBARI utilizando robots submarinos.

Los mapas de nueva creación del acantilado de Campeche podrían abrir un nuevo capítulo en la investigación de uno de los más grandes eventos de extinción en la historia de la Tierra. El análisis detallado de los datos y un eventual trabajo de campo en la escarpa revelarán fascinantes nuevas pistas sobre lo que ocurrió durante el impacto masivo que puso fin a la era de los dinosaurios, pistas que han estado ocultas bajo las olas durante 65 millones de años.

[Fuente]
www.abc.es/ciencia/20131210/abci-primer-mapa-desaparicion-dinosaurios-201312101246.html#.UqcHbOohYN4.twitter

martes, 10 de diciembre de 2013

CURIOSITY, APORTA NUEVA EVIDENCIA DE QUE MARTE PUDO ALBERGAR VIDA.

El análisis de una roca marciana prueba que el entorno era apto para que vivieran microbios. 


Marte albergó las condiciones adecuadas para la vida. Esa es la conclusión que se desprende del análisis de una roca marciana llevado a cabo por el robot de exploración marciana Curiosity, que actualmente estudia la superficie del planeta rojo.

“Una de las preguntas fundamentales de nuestra misión era si Marte pudo ser un entorno habitable”, ha dicho hoy Michael Meyer, el científico jefe de la misión de la NASA. “Por lo que sabemos ahora, la respuesta es sí”, aseguró el investigador.

El robot Curiosity ha triturado una roca marciana que encontró en el cauce de un antiguo torrente de agua y ha analizado sus componentes. Entre los minerales hallados hay azufre, nitrógeno, hidrógeno, oxígeno y fósforo. “El 20% de las muestras son minerales arcillosos”, ha dicho David Blake, investigador del instrumento CheMin. Estos minerales arcillosos se producen por la interacción de agua y ciertos minerales, según la NASA.

El “nuevo” planeta gris

“Si este agua estuvo allí y hubieras estado en el planeta, podrías haberla bebido”, aseguró John Grotzinger, otro de los líderes científicos de la misión, según New Scientist. “Hemos caracterizado un extraño y nuevo Marte gris, muy antiguo, en el que las condiciones fueron favorables para la vida”, añadió Grotzinger sobre el color de la tierra en el antiguo torrente donde Curiosity tomó y analizó las muestras.

Los científicos de la NASA creen que ese color puede ofrecer pistas sobre la presencia de vida en otros tiempos. En concreto, las muestras de Curiosity presentan una mezcla de minerales oxidados, a medio oxidar y sin oxidar, lo que podría proveer un entorno favorable para algunos microbios terrestres. Los primeros indicios saltaron cuando las muestras taladradas por el Curiosity resultaron ser grises y no rojas, señaló la NASA en un comunicado.

“La variedad de ingredientes químicos que hemos identificado en las muestras es impresionante”, ha dicho Paul Mahaffy, investigador principal del instrumento SAM del Curiosity, y ha añadido que algunos de esos compuestos podrían ser una fuente de alimento para microorganismos. Estos resultados serán ahora contrastados con otra muestra taladrada por el robot marciano.

Los datos presentados esta tarde, hora peninsular española, son un importante paso para la ambiciosa misión de la NASA, en la que España tiene una importante participación. De hecho el objetivo inicial del Curiosity era determinar si Marte tuvo alguna vez condiciones para albergar vida. Sus datos, junto a otros reunidos por muchas misiones anteriores, apuntan ahora a que en Marte pudo haber vida al igual que la hay en la Tierra.

[Fuentes]