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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Apidium zuetina, nueva especie ancestral de primate antropoide hallada en Libia


Científicos de la Universidad de Kansas han descrito en el Journal of Human Evolution un primate antropoide previamente desconocido, cuyos restos fueron descubiertos en el Oasis de Zallah (Libia) Bautizado como Apidium zuetina, estos restos de antropoide constituyen el primer ejemplo en su clase descubierto fuera de Egipto. "Apidium es interesante porque fue el primero de los primates antropoides tempranos en ser descubierto y descrito, en el año 1908", dijo Christopher Beard, especialista del Instituto de Biodiversidad de la Universidad de Kansas, que dirigió la investigación.

"Los fósiles de Apidium más antiguos conocidos tienen unos 31 millones de años, mientras que los más recientes tienen 29 millones. Antes de nuestro descubrimiento en Libia, sólo tres especies de Apidium habían sido recuperadas en Egipto. La gente había llegado con la idea de que estos primates habían evolucionado localmente en Egipto".

Beard explicó que las pruebas de que Apidium se habían dispersado por el norte de África fue la faceta clave del hallazgo. Él cree que cambios en las condiciones climáticas y ambientales dieron forma a la distribución de las especies de apidium, que afectó a su evolución.

"Hemos encontrado pruebas de que el cambio climático, -no el calentamiento, sino el enfriamiento y la sequía a través del Eoceno-en la etapa de transición entre el Eoceno y el Oligoceno, probablemente está en el origen en la evolución antropoide", dijo."Todos estos antropoides, que eran nuestros parientes lejanos, vivían en los árboles. Cuando el mundo se hizo más frío y seco en este período, lo que antes era una masa continua de bosque se volvió más fragmentado. Este creó barreras para el flujo de genes y el movimiento de los animales desde una parte del bosque a lo que solía ser el bosque adyacente".

Con un bosque roto, se produjo una inhibición del flujo de genes a través del tiempo que dio lugar a la especiación, o el establecimiento de nuevas especies, según el investigador de la Universidad de Kansas.

"Los animales separados se convierten en diferentes especies al cabo de millones de años", dijo Beard."A medida que el clima oscila de nuevo, tienes diferentes especies de Apidium. Como los bosques se expanden y contraen, se entabló una competencia entre especies, y creemos que es lo que estamos viendo en este Apidium libio, relacionado con otras conocidas en Egipto", explicó.

Beard explicó que este primate antropoide debió ser físicamente similar a los monos ardilla de América del Sur. "Era un mono arbóreo muy activo, un muy buen saltador”.

martes, 7 de julio de 2015

Babibasiliscus alxi, podría representar el primer miembro del grupo denominado “Lagartos Jesucristo"

Apodados así por su habilidad para correr sobre el agua. Hace unos 48 millones de años, una especie “hermana” de esta familia de reptiles que vivía en EE UU también parece haber tenido esta habilidad. El hallazgo arroja luz sobre el clima tropical de EE UU durante la época del Eoceno.

Imagen del cráneo escaneado de Babibasiliscus alxi. / Jack L. Conrad

Los parientes modernos de los lagartos “Jesucristo”, de la familia de los coritofánidos (Corytophanidae), viven en el área que va desde el centro de México hasta el norte de Colombia, y gozan de temperaturas tropicales. El nuevo fósil hallado en Wyoming, al norte de EE UU, y denominado Babibasiliscus alxi, podría representar el primer miembro de este grupo de reptiles, que incluye a las iguanas y los camaleones.

Jack Conrad, investigador en el departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, destaca en PLoS ONE que la principal característica de la nueva especie de lagarto era caminar sobre el agua. “Aunque no tenemos evidencias directas de que este animal fuera en realidad capaz de correr por la superficie del agua, al pertenecer a la familia de los coritofánidos pudo tener esa habilidad”, dice a Conrad.

El grupo de los lagartos “Jesucristo” incluye los géneros Basiliscus (que son los que mejor caminan sobre el agua) y Laemantus, que también lo hacen, “pero no tan bien”, confiesa el experto, quien añade que el nuevo fósil es un taxón “hermano” de estos últimos.

"Si tu hermano puede correr sobre el agua y tu primo también, hay muchas probabilidades de que tú también puedas hacerlo. Es el llamado horquillado filogenético”, explica Conrad.

Un resistente lagarto de ambientes tropicales

Babibasiliscus alxi fue el miembro más antiguo de la familia de estos lagartos y demuestra que este grupo de reptiles "apareció antes de lo que se pensaba”, asegura el investigador. “Es como encontrar una foto de tu hermano gemelo y tú mismo de 1995. Eso quiere decir que tu gemelo estaba vivo en esa fecha”, ilustra el paleontólogo.

En cuanto a sus características físicas, Conrad subraya que se trataba de un reptil muy resistente. Prueba de ello es la fractura de mandíbula que sufrió el individuo hallado y que se curó a lo largo de su vida.

Además, el cráneo encontrado estaba fuertemente construido, “lo que sugiere que pudo haber sido capaz de aprovecharse de una amplia variedad de alimentos”, apunta el científico. El fósil muestra pequeños dientes que le permitieron comer serpientes, otros lagartos, peces, insectos y plantas, como hacen en la actualidad sus parientes modernos.

Sin embargo, el fósil fue hallado muy lejos de donde suelen vivir ahora estos reptiles: en la América tropical. “Durante mucho tiempo se pensó que estos lagartos se originaron en ese lugar y que pasaron toda su historia evolutiva allí, pero esta nueva especie y otra encontrada en Europa demuestran que la familia estuvo una vez mucho más extendida”, indica Conrad.

El estudio revela que la zona donde se halló el fósil tuvo el mismo ambiente tropical que donde viven los lagartos actuales. “La formas modernas de estos animales están restringidas a los trópicos, por lo que en el centro de EE UU las condiciones climáticas hace 48 millones de años pudieron permitir que estos animales sobrevivieran”, concluye el investigador.

Referencia
  • Jack L. Conrad. “A New Eocene Casquehead Lizard (Reptilia, Corytophanidae) from North America” PLoS ONE DOI:10.1371/journal.pone.012790 1 de julio de 2015

Fuente