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miércoles, 26 de agosto de 2015

Gueragama sulamericana, nuevo lagarto fósil del Cretácico tardío descubierto en Brasil.


Una nueva especie de lagarto fósil descubierta en la región de Paraná (Brasil) y bautizada como Gueragama sulamericana, aporta valiosa información sobre la evolución de estos reptiles. El animal tiene una edad aproximada de unos 80 millones de años, y remonta a esas fechas el origen del grupo de los acrodonta, cuyos dientes se fusionan en la parte superior de sus mandíbulas.

Ilustración artística de Gueragama sulamerica. /Julius Csotonyi 

Paleontólogos de la Universidad de Alberta (Canadá) han descubierto una nueva especie de lagarto, bautizada como Gueragama Sulamericana, en el municipio de Cruzeiro do Oeste en el sur de Brasil, en los afloramientos rocosos de un desierto Cretácico tardío de hace aproximadamente 80 millones de años. El estudio se publica en la revista Nature Communications.

Esta nueva especie de lagarto es la primera del grupo conocido como acrodonta (cuyos dientes se fusionan en la parte superior de sus mandíbulas) hallada en América del Sur, lo que sugiere que los dos grupos de lagartos antiguos existentes del Viejo y Nuevo Mundo se distribuyeron por todo el planeta antes de la ruptura definitiva de Pangea.

"Las cerca de 1.700 especies de iguanas existentes están restringidas casi sin excepción al Nuevo Mundo, sobre todo desde el sur de los EE UU hasta la punta de América del Sur", dice Michael Caldwell, profesor de ciencias biológicas de la Universidad de Alberta y uno de los autores del estudio.

Sin embargo, los parientes más cercanos de las iguanas, como los camaleones y dragones barbudos, pertenecen todos al Viejo Mundo. 

"La evolución del grupo es mucho más antigua de lo que se había pensado previamente. Esto significa que podemos remontar el origen de los acrodonta a hace 80 millones de años en América del Sur. Ahora necesitamos centrarnos en unidades mucho más antiguas de roca para ver si nos encontramos con el siguiente paso en el proceso".

Los restos fósiles de un Viejo Mundo

La distribución de las plantas y los animales desde el Cretácico superior reflejan la historia de Pangea cuando era un supercontinente.

"El fósil Gueragama sulamericana demuestra que su grupo es antiguo y que probablemente su origen está en el sur de Pangea. Después de la ruptura, los acrodonta y los camaleones predominaron en el Viejo Mundo, y los lagartos iguánidos surgieron de este linaje acrodonta que quedó aislado en América del Sur", dice Caldwell.

Lo que por entonces era Sudamérica permaneció aislado hasta hace unos cinco millones de años, cuando se topó con América del Norte y se produjo un intercambio de organismos entre el norte y el sur.

“Fue como una especie de Arca de Noé flotando durante un tiempo muy largo, 100 millones de años. Este es un lagarto del Viejo Mundo en el Nuevo Mundo en un momento en que no esperábamos encontrarlo. Responde a algunas preguntas acerca de los lagartos iguánidos y su origen”, añade el investigador.

Tiago Simoes, autor principal del trabajo apunta: "Al igual que con muchos otros descubrimientos científicos, este plantea una serie de preguntas que no hemos considerado anteriormente. Esboza una serie de preguntas sobre las rotaciones biogeográficas y faunísticas de gran interés, tanto para los paleontólogos como para los herpetólogos. Esperamos responderlas en el futuro".

Referencia
  • Michael Caldwell et al. Nature Communications 26 de agosto de 2015

martes, 7 de julio de 2015

Babibasiliscus alxi, podría representar el primer miembro del grupo denominado “Lagartos Jesucristo"

Apodados así por su habilidad para correr sobre el agua. Hace unos 48 millones de años, una especie “hermana” de esta familia de reptiles que vivía en EE UU también parece haber tenido esta habilidad. El hallazgo arroja luz sobre el clima tropical de EE UU durante la época del Eoceno.

Imagen del cráneo escaneado de Babibasiliscus alxi. / Jack L. Conrad

Los parientes modernos de los lagartos “Jesucristo”, de la familia de los coritofánidos (Corytophanidae), viven en el área que va desde el centro de México hasta el norte de Colombia, y gozan de temperaturas tropicales. El nuevo fósil hallado en Wyoming, al norte de EE UU, y denominado Babibasiliscus alxi, podría representar el primer miembro de este grupo de reptiles, que incluye a las iguanas y los camaleones.

Jack Conrad, investigador en el departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, destaca en PLoS ONE que la principal característica de la nueva especie de lagarto era caminar sobre el agua. “Aunque no tenemos evidencias directas de que este animal fuera en realidad capaz de correr por la superficie del agua, al pertenecer a la familia de los coritofánidos pudo tener esa habilidad”, dice a Conrad.

El grupo de los lagartos “Jesucristo” incluye los géneros Basiliscus (que son los que mejor caminan sobre el agua) y Laemantus, que también lo hacen, “pero no tan bien”, confiesa el experto, quien añade que el nuevo fósil es un taxón “hermano” de estos últimos.

"Si tu hermano puede correr sobre el agua y tu primo también, hay muchas probabilidades de que tú también puedas hacerlo. Es el llamado horquillado filogenético”, explica Conrad.

Un resistente lagarto de ambientes tropicales

Babibasiliscus alxi fue el miembro más antiguo de la familia de estos lagartos y demuestra que este grupo de reptiles "apareció antes de lo que se pensaba”, asegura el investigador. “Es como encontrar una foto de tu hermano gemelo y tú mismo de 1995. Eso quiere decir que tu gemelo estaba vivo en esa fecha”, ilustra el paleontólogo.

En cuanto a sus características físicas, Conrad subraya que se trataba de un reptil muy resistente. Prueba de ello es la fractura de mandíbula que sufrió el individuo hallado y que se curó a lo largo de su vida.

Además, el cráneo encontrado estaba fuertemente construido, “lo que sugiere que pudo haber sido capaz de aprovecharse de una amplia variedad de alimentos”, apunta el científico. El fósil muestra pequeños dientes que le permitieron comer serpientes, otros lagartos, peces, insectos y plantas, como hacen en la actualidad sus parientes modernos.

Sin embargo, el fósil fue hallado muy lejos de donde suelen vivir ahora estos reptiles: en la América tropical. “Durante mucho tiempo se pensó que estos lagartos se originaron en ese lugar y que pasaron toda su historia evolutiva allí, pero esta nueva especie y otra encontrada en Europa demuestran que la familia estuvo una vez mucho más extendida”, indica Conrad.

El estudio revela que la zona donde se halló el fósil tuvo el mismo ambiente tropical que donde viven los lagartos actuales. “La formas modernas de estos animales están restringidas a los trópicos, por lo que en el centro de EE UU las condiciones climáticas hace 48 millones de años pudieron permitir que estos animales sobrevivieran”, concluye el investigador.

Referencia
  • Jack L. Conrad. “A New Eocene Casquehead Lizard (Reptilia, Corytophanidae) from North America” PLoS ONE DOI:10.1371/journal.pone.012790 1 de julio de 2015

Fuente



martes, 9 de junio de 2015

“¿Piedra, Papel o Tijera?”, como estrategia para evolutiva

La tijera corta al papel, el papel cubre a la piedra y la piedra rompe la tijera. Las reglas las conoce casi todo el mundo y el juego se emplea –al menos en la infancia– para resolver innumerables disputas y dirimir competencias.

Y dos matemáticos de la Universidad de Cornell parecen haber confirmado que algunos importantes rompecabezas de la evolución también pueden explicarse a partir de las reglas y estrategias de "Piedra, papel o tijera", reportó recientemente la revista Science.

Un buen recordatorio de que variantes del popular juego también están presentes en la naturaleza.

Casi todo el mundo conoce las reglas del "Piedra, papel o tijera".
Y en la naturaleza también existen diferentes versiones del juego.

Bacterias y lagartijas

Efectivamente, desde hace ya algunos años los científicos han encontrado que diferentes cepas de bacterias, que en principio no podrían convivir entre sí, pueden hacerlo en la práctica gracias a esta competencia "de a tres".

En su versión de "Piedra, papel o tijera" cada cepa se encarga de eliminar al enemigo de la otra, garantizando un equilibro dinámico que permite su coexistencia.

Este es, por ejemplo, el caso de la Escherichia coli, bacteria que produce y es a la vez sensible a las colicinas, un tipo de antibiótico de reducido espectro.

Las cepas de la E.coli que producen colicinas ("piedra"), matan a las cepas sensibles a las mismas ("tijera"), que a su vez son más fuertes que las cepas resistentes ("papel"), que por su parte son capaces de derrotar a las productoras ("piedra").

Diferentes cepas del E.Coli pueden convivir gracias a su eterno juego de "Piedra, papel o tijera"

Y ahí está también el caso de algunas lagartijas, que compiten entre sí eligiendo entre tres estrategias diferentes –agresión, cooperación o engaño– para obtener pareja.

Como ocurre con el juego de "Piedra, papel o tijera", cada una de estas tácticas tiene garantizada la victoria frente a una de las alternativas y la derrota cuando se enfrenta a la otra.

Pero, en el caso de algunas lagartijas, los competidores no necesariamente mantienen una estrategia constante que en caso de éxito es perpetuada por las crías de los vencedores, como se asume en el modelo de las bacterias.

Y el trabajo matemático de Steven Strogatz y Danielle Toupo, del Centro para las Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Cornell, ahora ofrece una explicación para ese comportamiento.

En el caso de las lagartijas de costados manchados el juego se podría llamar "Agresión, cooperación o engaño". Y científicos de California han visto como las estrategias más populares han fluctuado a lo largo de los años.

Buscando una ventaja

Strogatz y Toupo modificaron las ecuaciones que gobiernan las fluctuaciones de las estrategias en el tiempo para introducir la posibilidad de "mutantes".

Es decir, jugadores que cambian de estrategia en pleno juego o de crías que no repiten la estrategia vencedora de sus progenitores.

Y encontraron que, en el largo plazo, esto termina provocando un patrón estable en el que cada una de las tres "armas" gana y pierde popularidad de forma cíclica y progresiva; un patrón que se repite incuso en especies que tienen niveles de mutación muy cercanos a cero.

"Nuestra principal conclusión es que el estado de coexistencia, en el que las tres especies existen en equilibrio, puede verse desestabilizada por tasas de mutación arbitrariamente pequeñas", afirman los matemáticos en su estudio "Dinámica no lineal del juego piedra-papel-tijeras con mutaciones", publicado en la edición de mayo de la revista Physical Review E.

Y, como explica Science, esto significa que un poco de mutación evita que el juego derive a una situación en la que todas las estrategias aparezcan en iguales números –lo que no le daría la ventaja a ninguna– o que sus proporciones fluctúen locamente.

Un hallazgo, afirma la revista, que ayuda a entender mejor las estrategias de competencia de los seres vivos en su lucha por la existencia.

Fuente


martes, 28 de abril de 2015

Liolaemus scorialis y Liolaemus zabalai, dos nuevas especies endémicas de lagarto para Chile

Hasta la fecha se las había confundido con otras dos especies del denominado complejo elongatus-kriegi.

Un grupo de científicos chilenos han descubierto dos nuevas especies de lagartos en el Parque Nacional Laguna del Laja, en Chile.

Las dos nuevas especies se cree que habían sido durante mucho tiempo confundidas con otros representantes del complejoelongatus-kriegi, lagartos de tamaño medio, saxícolas, vivíparos, insectívoros u omnívoros, hasta que recientes análisis morfológicos diagnosticaron que pertenecían a otra especie. El estudio ha sido publicado en Zookeys [1].

Los dos nuevos lagartos, endémicos de Chile, pertenecen al género Liolaemus que contiene un total de 254 especies datadas, todas ellas exclusivas de Sudamérica. Este estudio se centraba en las especies del complejo elongatus-kriegi de la Laguna del Laja y los nuevos análisis de las dos especies ha permitido a los autores catalogarlas como dos nuevas especies: Liolaemus scorialis y Liolaemus zabalai.




La denominación de scorialis se debe a la específica localización del ejemplar identificado, en una zona compuesta principalmente porescoria volcánica. La segunda de las especies, L. zabalai fue nombrada así en agradecimiento a Patricio Zabala, director de la Colección de Flora y Fauna Patricio Sánchez Reyes de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

[1]
Troncoso-Palacios, Hugo A. Díaz, Damien Esquerré, Felix A. Urra

Fuente

lunes, 10 de diciembre de 2012

MASIVA EXTINCIÓN DE LAGARTOS Y SERPIENTES EN EL LÍMITE CRETÁCICO-PALEÓGENO



El limite Cretácico-Paleógeno (K-Pg), está marcado por una enorme extinción en masa, sin embargo, este evento se cree que había tenido poco efecto sobre la diversidad de lagartos y serpientes (Squamata). Una revisión de fósiles del Maastrichtiano y del Paleoceno de América del Norte, muestra que lagartos y serpientes sufrieron también una devastadora extinción, coincidiendo con el impacto del asteroide de Chicxulub. A nivel de extinción de especies fue de un 83%, y el evento K-Pg resultó en la eliminación de muchos grupos de lagarto muchos y una dramática disminución en la disparidad morfológica. La supervivencia se asoció con el tamaño corporal pequeño y tal vez alcance geográfico amplio. La recuperación fue prolongada; la diversidad no se acercó a los niveles del Cretácico hasta 10 millones de años, después de la extinción, y dio lugar a un cambio dramático en la composición de la fauna. El registró fósil de Squamata, muestra que la extinción masiva de finales del Cretácico fue mucho más grave de lo que se creía, y pone de relieve el papel desempeñado por las extinciones en masa en el impulso de la diversificación.