Páginas

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Agregaciones masivas

por Carlos Domínguez, Josep Maria Gili, Jordi Grinyó.

Ciertas especies de ofiuras forman agrupaciones que favorecen el desarrollo individual, un comportamiento gregario que debió ser más común en el pasado.



Uno de los patrones biológicos más sorprendentes que pueden observarse en la naturaleza corresponde a las agregaciones animales. Estas parecen ser una regla en numerosos grupos: se conocen tanto para organismos microscópicos como para los vertebrados más evolucionados. La teoría ecológica clásica las considera una respuesta evolutiva que favorece a los individuos que las forman, ya que aportan un beneficio claro en términos de información centralizada, protección ante posibles enemigos y mejora de la capacidad de reproducción.

Una de las agregaciones masivas más espectaculares la encontramos en ciertas zonas detríticas de la plataforma continental del Mediterráneo occidental, en profundidades por debajo de los cincuenta metros. Ofiuras de la especie Ophiotrix quinquemaculata se agrupan formando poblaciones locales con densidades de hasta centenares de individuos por metro cuadrado, que llegan a ocupar extensiones de varias hectáreas. Este tipo de agregaciones densas pueden considerarse vestigios del pasado, ya que probablemente fueron mucho más conspicuas en épocas geológicas remotas, cuando la presencia de depredadores era menor. Para esta especie de ofiura, vivir de forma agrupada entraña varias ventajas: por un lado, mejora la estabilidad frente a corrientes fuertes, que podrían fácilmente barrer individuos aislados; por otro, aumenta su capacidad de alimentación, ya que la presencia de tantos brazos ralentiza las corrientes dominantes y favorece la deposición de partículas en suspensión, ingrediente básico de su dieta.

Las partículas de alimento son captadas por los pies ambulacrales y la gran cantidad de espinas que poseen en los brazos. De forma periódica, los restos de comida son recolectados en un bolo alimenticio que se desplaza a lo largo del brazo del animal, aumentando de tamaño conforme se acerca a la boca.

[Fuente]

martes, 5 de noviembre de 2013

Obdurodon tharalkooschild, un ornitorrinco gigante que habitaba Australia hace entre 15 y 5 millones de años.

Hasta el momento, el registro fósil indicaba que el linaje del ornitorrinco era único, con una sola especie en cualquier época de su existencia. Esta imagen ha cambiado con la publicación de un estudio esta semana en el Journal of Vertebrate Paleontology que describe una nueva especie de ornitorrinco gigante extinto, una rama desconocida del árbol genealógico de estos animales, que tendría dos veces el tamaño de los actuales.

Reconstrucción de la especie Obdurodon tharalkooschild. / Peter Schouten.

Ningún mamífero vivo es más peculiar que el ornitorrinco. Cuenta con un amplio pico como el de un pato, piel gruesa como la de una nutria, y patas palmeadas como las de un castor. Asimismo, es un animal monotrema –ya que pone huevos en lugar de dar a luz a crías vivas–, su hocico está cubierto con electrorreceptores que detectan presas bajo el agua, y los machos tienen un espolón venenoso en su pata trasera.

Hasta ahora se conocía tan solo un linaje de esta especie única. Sin embargo, un equipo internacional de investigadores describe, en el último número de la revista Journal of Vertebrate Paleontology, una nueva especie de este animal. Se trata del denominado Obdurodon tharalkooschild, cuyo descubrimiento se basa en un solo diente hallado en el famoso sitio de fósiles Riversleigh, inscrito como Patrimonio de la Humanidad en 1994 y ubicado en el noroeste de Queensland (Australia).

"Los monotremas son el último vestigio de una antigua radiación de los mamíferos de los continentes del sur. Esta nueva especie es una ayuda muy importante en el desarrollo de la comprensión acerca de estos fascinantes mamíferos", asegura Rebecca Pian, autora principal del estudio.

Basándose en el tamaño del diente encontrado, se estima que esta especie extinta habría tenido casi un metro de largo, dos veces el tamaño de los ornitorrincos modernos. Los bultos y surcos en los dientes también proporcionan pistas sobre lo que probablemente comía esta especie.

Ornitorrincos con dientes muy desarrollados

"Al igual que otros ornitorrincos, probablemente era un mamífero mayoritariamente acuático, y habría vivido en y alrededor de las piscinas de agua dulce de los bosques que cubrían la zona Riversleigh hace millones de años", explica Suzanne de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) y coautora del estudio. "Obdurodon tharalkooschild era un ornitorrinco gitante con dientes bien desarrollados, que probablemente se alimentara no solo de cangrejos y otros crustáceos de agua dulce, sino también de pequeños vertebrados, incluyendo peces pulmonados, ranas y tortugas pequeñas que se conservaron en el mismo yacimiento".

Por otro lado, mientras que muchos de los depósitos fósiles de Riversleigh se han fechado radiométricamente, la edad precisa del lugar donde se produjo este descubrimiento sigue en duda, y se enmarcaría entre hace 15 y 5 millones de años.

Los fósiles más antiguos de ornitorrinco provenían de rocas de 61 millones de años de antigüedad, halladas en el sur de Sudamérica. Asimismo, se conocían pequeños fósiles de ornitorrinco en Australia en lo que hoy es el desierto de Simpson.

“Antes del descubrimiento de l Obdurodon tharalkooschild, estos fósiles sugerían que los ornitorrincos se hicieron más pequeños y redujeron el tamaño de sus dientes con el tiempo. El ornitorrinco moderno carece por completo de dientes en la edad adulta, y en su lugar tiene láminas córneas en su boca”, apunta la investigación.

El nombre Obdurodon viene del griego 'diente permanente' y fue acuñado para distinguir los ornitorrincos con dentadura extintos de los modernos.

"El descubrimiento de esta nueva especie fue una sorpresa para nosotros, porque antes de esto, el registro fósil sugiere que el árbol evolutivo de los ornitorrincos era uno y relativamente lineal", señala Michael Archer, científico también de la Universidad de Nueva Gales del Sur y otro de los coautores del trabajo. "Ahora sabemos que había ramas no previstas en este árbol, algunas de las cuales dieron lugar a especies gigantes".

Referencia

Pian, R., M. Archer, and S.J. Hand. 2013. “A new, giant platypus, Obdurodon tharalkooschild, sp. nov. (Monotremata, Ornithorhynchidae), from the Riversleigh World Heritage Area, Australia”. Journal of Vertebrate Paleontology 33(6):1-5.

[Fuente]

miércoles, 30 de octubre de 2013

Baronia brevicornis, una especie de mariposa con 70 MA de historia, se encuentra en peligro de extinción.

Un equipo de científicos mexicanos y franceses alertan que la mariposa (Baronia brevicornis), una especie hoy endémica del centro de México, cuya especie se encuentra presente desde hace 70 millones de años, y es probablemente la más antigua del mundo, se encuentra en peligro de extinción.


La mariposa, una Papilionidae marrón con toques amarillos y anaranjados, sólo se encuentra en la Sierra de Huautla (al sur del estado de Morelos y en los linderos estados de Puebla y Guerrero) y está amenazada por la agricultura, la deforestación y la contaminación, advirtieron este fin de semana los expertos durante el foro Green Solutions 2013.

Investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) con apoyo de la Universidad de Toulouse, Francia, son quienes han estado investigando esta mariposa, 1.500 veces más antigua que el ser humano, durante alrededor de cinco años.

Según las conclusiones de la investigación, la Baronia es "un fósil viviente que sólo existe en México y es la mariposa más antigua que se haya encontrado en el mundo".

Uno de los investigadores, el francés Luc Legal, asegura que "solamente en dos regiones del mundo se lograron preservar (las mariposas) ante la época glaciar: en una región de China y en Morelos", dijo en rueda de prensa el director de la ONG Morelos Único, Antón Rodríguez Terán.

"Para nosotros, como gobierno del estado, es un reto y un compromiso lograr su conservación", dijo de su lado el secretario de Desarrollo Sustentable de Morelos, Topitzin Contreras MacBeth.

Con este objetivo, el gobierno de Morelos promueve con Guerrero y Puebla la creación de una zona de reserva ecológica de 180.000 hectáreas que, además de proteger la Baronia, implicaría la conservación de otras especies de fauna y flora de la reserva de la Sierra de Huautla.

[Fuente]

martes, 29 de octubre de 2013

Joe, la cría de Parasaurolophus, crecía a un ritmo de dos metros por año.

Investigadores estadounidenses han podido analizar el fósil de una cría de Parasaurolophus, un dinosaurio que vivió hace más de 75 millones de años. Son los restos más jóvenes y completos de este animal encontrado hasta la fecha y han servido a los científicos para describir por primera vez cómo desarrolló la peculiar estructura ósea de su cabeza.



Los descubrimientos de este grupo de expertos del museo Raymond M. Alf de Paleontología y la Universidad de California, publicados esta semana en la revista PeerJ, “han permitido, por primera vez entender exactamente cómo estos ejemplares desarrollan la cresta, que caracteriza a la especie”, señalo Andrew Farke, uno de los autores del estudio. “Los ejemplares de esta especie herbívora tenían un pequeño bulto de hueso que se transformaba en una cresta cuando se hacían adultos”.

Además, “Parasaurolophus crecía con una rapidez ridícula. El análisis microscópico de sus huesos revela que el animal pasaba de ser tan pequeño como un niño a medir dos metros en menos de un año”, recalca Farke.

Tras años de análisis, los expertos han descubierto que la dirección del crecimiento del cráneo del Parasaurolophus es diferente a la de sus congéneres más cercanos. “Comienza a desarrollar su cresta mucho antes y crece durante más tiempo. Esta alteración le permite tener ese cráneo tan característico”, indica el investigador.

Un pequeño gran hallazgo

Las investigaciones no hubieran sido posibles si Kevin Terris, un estudiante de 17 años, no hubiera encontrado por causalidad el fósil en 2009. El joven paseaba por el Monumento Nacional de Grand Staircase-Escalante, un parque natural del sur de Utah (EE UU) plagado de formaciones geológicas, cuando observó un pequeño saliente en una pared rocosa.

Terris comenzó a escarbar hasta lograr extraer la pieza que resultó ser el cráneo en miniatura de este dinosaurio.

[Fuente]

Akawiao penak, nueva especie de pez eléctrico descubierto en Guyana.

Pertenece a un grupo de peces popularmente conocidos como "cuchillos", por la forma de su cuerpo, o "eléctricos", debido a su capacidad de producir y detectar campos eléctricos.

Un grupo internacional de investigadores  descubrió una nueva especie de pez eléctrico en un río de Guyana, informó el  martes el coordinador de la misión, el colombiano Javier Maldonado, quien publicó el hallazgo en la revista científica Zoologica Scripta.

El nuevo animal, bautizado Akawiao penak, es un pez de agua dulce, mide  como máximo 10 centímetros y difiere de otros animales en sus huesos y en la  morfología del cráneo, dijo a la AFP Maldonado, un científico de la Universidad  Javeriana de Bogotá especializado en peces eléctricos.

Los investigadores, que publicaron su hallazgo en agosto de 2013 en la  revista científica arbitrada Zoologica Scripta, analizaron además el ADN y  trazaron el árbol evolutivo de este pez anguiliforme que habita en el río  Mazaruni. Así, determinaron que el animal representa un nuevo género y, por lo  tanto, una nueva categoría taxonómica.

Maldonado explicó que el Akawiao penak pertenece a un grupo de peces  popularmente conocidos como "cuchillos", por la forma de su cuerpo, o  eléctricos, debido a su capacidad de producir y detectar campos eléctricos, los  cuales usa para navegar, identificar objetos y comunicarse con otros peces de  su especie.

Estos peces, que tienen una visión muy limitada y habitan zonas turbias del  río, producen y detectan cargas eléctricas, con las que obtienen información de  su entorno.

"La mayoría de la descargas no son perceptibles, es decir (los peces) se  pueden agarrar con la mano, ya que la frecuencia es muy baja. No se pueden ver,  pero se pueden escuchar, ese sonido se graba", dijo Maldonado.  

Las misiones de exploración del equipo de investigación fueron organizadas  por el Royal Ontario Museum, de Canadá, y la Universidad de la Guyana, en  Georgetown.

"El hecho de que esta área sea tan remota y haya estado aislada tanto  tiempo implica que sea muy probable encontrar nuevas especies", afirmó Nathan  Lovejoy, miembro de la misión, en el diario de la Universidad de Toronto.

[Fuente]
http://www.latercera.com/noticia/tendencias/2013/10/659-548281-9-descubren-nueva-especie-de-pez-electrico-en-guyana.shtml