Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta biología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta biología. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de septiembre de 2015

Los primeros 21 días de vida de una abeja en 60 segundos

En un intento por entender mejor exactamente lo que sucede como una abeja crece a partir de un huevo en un insecto adulto, fotógrafo Anand Varma se asoció con el Laboratorio de la Abeja en la UC Davis para filmar las tres primeras semanas de la vida de una abeja en un detalle sin precedentes, todo condensado en un video de 60 segundos.



Varma explica todo en la charla TED que se incluye a continuación. El objetivo principal en la fotografía de las abejas era aprender cómo interactúan con un ácaro parásito invasor que ha convertido rápidamente en la mayor amenaza para las colonias de abejas. Los científicos han aprendido a criar abejas resistentes a estos ácaros a las que están ahora tratando de introducir en el medio silvestre.


lunes, 20 de julio de 2015

¿Cuánta información almacena la vida en la Tierra?


El virus de la gripe A H1N1 tiene 0,013 Mb de información [genética] almacenado en su genoma. Una típica bacteria intestinal como la E. coli, un poco más de 4,5 Mb. La papa, unos 850 Mb. Y, el ser humano, alrededor de 3.200 Mb. No necesariamente los organismos más complejos almacenan mayor información. Por ejemplo, la ameba (A. dubia) (un organismo bastante simple) tiene un genoma de 670.000 Mb, suficiente como para caber dentro de unas 10 memorias USB de 16 Gb (4 pares de base de ADN [información genética] = 1 byte [información digital]).

Son números realmente grandes y solo hemos tomado algunas especies como ejemplos. Ahora imaginen la cantidad de información almacenada en cada una de las células de todos los organismos que conforman las 8,7 millones de especies que se estima hay en nuestro planeta. Es decir, la cantidad de información que almacena la vida (incluyendo a los virus). ¿Te atreves a dar un número?

Tres investigadores del Centro para la Astrobiología del Reino Unido hicieron este cálculo, cuyo resultado aparece publicado en el último número de la revista PLOS Biology.

El primer paso fue estimar la cantidad de ADN que hay en cada uno de los cinco principales grupos de seres vivos: los procariotas (arqueas y bacterias), las plantas, los animales, los eucariotas unicelulares (protistas) y los hongos; incluyendo también a los virus. La tarea fue titánica porque se debía determinar (de manera aproximada) cuántas células había en cada uno de estos grupos, cuyo valor se obtuvo en función a la biomasa (cantidad total de materia que hay en todos los organismos que viven en un lugar determinado), y el tamaño promedio de sus genomas. Se incorporó además un factor de corrección de acuerdo al número de copias del genoma que hay en cada célula (ploidía) de cada organismo.

Método para calcular la cantidad de ADN por cada subgrupo de seres vivos.
Fuente: Landenmark, et al. 2015.

Como ejemplo calcularemos la cantidad de información almacenada en los procariotas.

Se estima que en nuestro planeta hay cinco quintillones (5×1030) de células procariotas. El tamaño promedio del genoma de las especies [conocidas] que conforman este grupo es 3,2 Mb. Si multiplicamos estos dos valores obtenemos 16 quintillones (1,6×1031) de Mb de información. ¡Aritmética simple!

El trío de investigadores repitió este procedimiento para cada grupo de organismos. Los resultados se resumen en la siguiente tabla:

Cantidad de ADN por cada grupo de organismos. Fuente: Landenmark, et al. 2015.

¡La vida en la Tierra almacena 53 quintillones de Mb de información genética! Esto equivale a 50 mil millones de toneladas de ADN, que si quisiéramos transportarlo de un lugar a otro deberíamos contratar a una empresa logística que tenga unos mil millones de contenedores marítimos. No obstante, lo más sorprendente es que para almacenar toda esta información genética de forma digital se requiere de mil trillones (1021) de Tianhe-2 (la más grande supercomputadora del mundo) cada una valorizada en 390 millones de dólares y que ocupa un área de 720 m2. Esto quiere decir que requeriríamos de 1.400 millones de Tierras o una superficie equivalente al área barrida por la órbita de Marte alrededor del Sol para colocar todas estas computadoras.

Cabe indicar que para este cálculo no se consideró al ADN mitocondrial, ni al ADN plastídico, ni al ADN de la hojarrasca, puesto que su aporte a la sumatoria total de ADN no es significativo.

Referencia:


martes, 30 de junio de 2015

Biodiversidad Antártica

La diversidad de plantas y animales en la Antártida es más rica de lo que se pensaba, según un estudio divulgado hoy en Australia que registró más de 8.000 especies en la región marina del continente blanco.

"Esto es considerablemente más de lo que nadie se imaginó", dijo el líder de este trabajo científico liderado por la Universidad de Melbourne, Steven Chown,  al referirse a estos hábitats.


"Pero la verdadera e impresionante diversidad radica en el mundo de los microbios. Por ejemplo, los sistemas de agua dulce de la Antártida poseen en realidad la mayor diversidad (de virus que existen en libertad) que en cualquier otro lugar estudiado", agregó el científico.

La investigación, publicada en la revista Nature, señaló que si bien existe una gran diversidad en todo el continente y en el océano Antártico, se necesitan adoptar más acciones para proteger y conservar a estas especies.

El estudio precisó que las áreas de protección especial en los parques nacionales terrestres y las áreas marinas existentes, especialmente en el Mar de Ross, son demasiado reducidas en comparación a los objetivos del Plan Estratégico de la Convención sobre Diversidad Biológica 2011-20.

"Es sorprendente que la proporción de áreas protegidas sean bastante reducidas en la Antártida", acotó Chown, quien trabajó en esta investigación con expertos de la Investigación Antártica Británica, la neozelandesa Universidad de Waikato y la Universidad Nacional Australiana.

Las áreas terrestres que no están cubiertas de hielo y que están protegidas suponen el 1,5 por ciento, en comparación al objetivo global fijado en la Convención sobre Diversidad Biológica que señala que para 2020 debemos conservar el 17 por ciento de las áreas terrestres.

"Esto da una idea de cuán alejada está la Antártida de ese objetivo. Uno espera que la Antártida sea mejor en ese sentido", acotó Chown.

Fuente



miércoles, 27 de mayo de 2015

El "juego de cartas" de la Evolución

Las especies sufren un proceso mediante el cual mutaciones de largo alcance barajan el genoma que hace que estas evolucionen y no es una acumulación de pequeñas mutaciones en las que cada una tiene un efecto pequeño la que produce la evolución.

Es un misterio por qué la evolución por selección natural no fue descubierta hasta el siglo XIX por Darwin, pues podría haber sido propuesta mucho antes. Sólo era necesario observar el entorno sin necesitar tecnología sofisticada y hacer la propuesta de que las especies cambian cuando una presión de selección escoge los individuos de mayor éxito reproductor en una población en la que herencia varía.



La evolución de la especies fue propuesta antes que Darwin por Lamark, pero en esta teoría no se usaba la selección natural, sino que los individuos cambiaban su herencia en función de lo que hacían.

El caso es que desde el siglo XIX la teoría de la evolución por selección natural ha permanecido prácticamente sin cambiar en sus mecanismos básicos. El problema siempre está en los detalles: ¿la evolución se da muy poco a poco o presenta saltos bruscos?, ¿por qué las especies permanecen estables en el tiempo pese a ir acumulando mutaciones?…

Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad de Yale liderado por Jeffrey Townsend ha usado un nuevo modelo genético para dilucidar si las especies sufren un proceso de acumulación de pequeñas mutaciones en las que cada una tiene un efecto pequeño o si hay mutaciones de largo alcance que barajen el genoma.

El modelo lo han aplicado a distintas especies como levaduras, gusanos o moscas. Para el estudio se han centrado en la expresión de genes, que es considera como pieza clave en el cambio evolutivo. Según sus resultados el segundo caso de los expuestos antes explica mejor los procesos evolutivos que sufren las especies.

Cuando Darwin propuso su idea sobre la evolución no se sabía nada sobre los genes o el ADN, simplemente propuso la existencia de ciertos cambios que se producían en la herencia. Posteriormente se conjeturó que habría mutaciones en los genes que se conservaban en las poblaciones si de algún modo ayudaban al éxito reproductor. Pero, como el efecto de una mutación al azar puede tener consecuencias fatales para el organismo, había que proponer un mecanismo que permitiera la evolución sin eliminar la mayoría de los individuos.

La primera solución fue proponer que las mutaciones no tenían ningún efecto sobre la adaptación. Propuesta que ha sido rechazada por los experimentos en muchas ocasiones.

La segunda solución consistió en proponer que la mayoría de las mutaciones tenían un efecto pequeño y sólo la acumulación de varias mutaciones a lo largo de las generaciones podía crear nuevos rasgos en los individuos de la especie.

La tercera hipótesis propuso lo contrario. Las mutaciones no producían efectos pequeños, sino que disparaban una reacción en cadena de cambios. Es lo que se llamó house of cards en inglés por su analogía con barajar un mazo de naipes.

Pero distinguir entre estas dos últimas propuestas no ha sido fácil. Aunque el modelo favorito de “house of cards” fue propuesto hace décadas, sólo ahora se cuenta con la tecnología para recopilar los datos necesarios que la pongan a prueba.

Fuente
“House of cards” evolutivo

martes, 6 de enero de 2015

EL ÚLTIMO MANGLAR

La situación de los manglares (guatemaltecos) ilustra la tragedia que se desenvuelve ante nuestros ojos bien cerrados. Los manglares, que representan el 1% del total de bosques de la Tierra, son una de las cinco unidades ecológicas más productivas para el ser humano. Son, literalmente, fábricas de alimento para millones de personas; y vitales para enfrentar el cambio climático: capturan y almacenan carbono, reducen las ráfagas de viento y amortiguan el impacto del oleaje.


Pero los manglares, en todo el mundo, se pierden a un ritmo alarmante, principalmente por la industria camaronera. También por el avance de la frontera agrícola —en nuestro caso, para caña de azúcar y palma africana, que además contaminan— y la industria turística, que compiten por espacio para crecer. En Guatemala el manglar es un ecosistema protegido. Pero la protección ambiental quedó en pura teoría desde que los pepes desmantelaron el Ministerio de Ambiente y lo convirtieron en ventanilla express para la aprobación institucional de la destrucción de la naturaleza.

Las comunidades que viven cerca de los manglares en Guatemala son de las más empobrecidas. La pesca industrial les ha afectado tanto que muchos pescadores artesanales ya no pueden subsistir de su profesión; así que la disminución y destrucción de los manglares les impacta profundamente, pues pierden la única riqueza natural que les da sustento. Por eso es comprensible que muchas comunidades se organicen para defender los manglares. Con escasos recursos hacen esfuerzos sobrehumanos para protegerlos, mantenerlos y re-plantarlos.

Enfrentan adversarios muy poderosos, pero entienden que sin manglares no hay posibilidades de un futuro decente para sus descendientes y por eso persisten en su afán. Por lo que resulta inusual que muchas de estas personas aseguren que los manglares son importantes porque les producen felicidad, salud, calidad de vida y satisfacción. ¡Púchica! ...todavía hay seres humanos que valoran la felicidad y la salud más que al dios dinero. El ser humano destruye la naturaleza por pisto, como si eso fuera lo más importante.

¿De qué van a servir el dinero, el petróleo, el oro, el níquel o el cemento cuando no tengamos agua limpia ni alimentos sanos? Los habitantes originales de tierras americanas predijeron esta pesadilla: "El hombre blanco trata a su madre, la Tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la Tierra dejando atrás solo un desierto" (Sealth, 1854). A menos que nos demos cuenta —como la gente del manglar—que la naturaleza sustenta nuestra vida y nuestra felicidad.

Fuente:


martes, 25 de noviembre de 2014

LA IMPORTANCIA DE LAS COLECCIONES BIOLÓGICAS

El Tratado sobre la Diversidad Biológica pretende sentar las bases de un marco legal para el intercambio de material genético y para la prospección de la biodiversidad. Suponiendo que el Tratado de Diversidad Biológica pudiera llevar a una compensación equitativa para los países subdesarrollados por la utilización de su biodiversidad, también se tendría que dejar claro que no se toca el problema de fondo. Federico Mayor, director general de la UNESCO, lo expresó claramente: “a menos que distingamos entre desarrollo y crecimiento económico, perderemos el camino hacia el desarrollo sostenible”. Repetidos informes nos advierten que el crecimiento propugnado por la economía convencional está destinado a provocar el colapso ambiental y social. Hay que recordar que la diversidad biológica proporciona los bienes básicos y los servicios ecológicos de los que depende toda la vida y actualmente se reconoce que es esencial para el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza y la consecución de los objetivos de desarrollo del Milenio.


La importancia de las colecciones biológicas de referencia está tomando una relevancia cada vez mayor en el ámbito internacional, en virtud de su implicancia en el conocimiento y protección de la biodiversidad planetaria. En muchas regiones, la pérdida de especies por migración o extinción es de tal magnitud que hacen prácticamente imposible conocer las características primitivas de los ecosistemas involucrados. En esos casos, la única información disponible para conocer las floras y faunas previas es a través de los herbarios o colecciones científicas realizadas históricamente en esas zonas. A escala internacional, desde hace unos años, en virtud de las inquietudes de organismos no gubernamentales involucrados en la protección de la biodiversidad, la vigencia de las colecciones biológicas está tomando una importancia creciente, ya que constituyen una rica fuente de información original.

La Global Biodiversity Information Facility (GBIF), con sede en Dinamarca, entre otras tantas, ha encarado el tema del conocimiento y protección de la biodiversidad a escala mundial y ha convocado a la comunidad internacional para participar en la organización de una Red Internacional de Colecciones Biológicas, y en ella estructurar una Base de Datos accesible desde Internet, con la información básica de las colecciones de la mayor cantidad posible de países del mundo.

Fuente
Biodiversidad: un problema internacional. Por José Yañez.
http://www.codeff.cl/biodiversidad-un-problema-internacional/

jueves, 3 de julio de 2014

Mobula tarapacana, MÁS PROFUNDO DE LO QUE SE PENSABA

La Rayas del Diablo chilenas (Mobula tarapacana), han sido detectadas a casi el doble de la profundidad que se sospechaba habitaban, dando un giro a lo que hasta ahora se pensaba de estos peces cartilaginosos. 

Las Rayas pasan la mayor parte de su tiempo cerca de la superficie, disfrutando del calor. Dado que este es también el lugar donde es más fácil para nosotros encontrarlas, la mayor parte de lo que sabemos sobre el comportamiento de las rayas ha sido en este entorno. Sin embargo, previamente se ha establecido que muchas especies de rayas sumergen en la zona mesopelágica, 200-1000m por debajo de la superficie del océano, para alimentarse. 

Ese es un comportamiento común para los grandes depredadores marinos. Sin embargo, pocos son capaces de ir más profundo, en las frías aguas y enormes presiones de la zona batipelágica. Sin embargo, cuando el Dr. Simon Thorrold de la Institución Oceanográfica Woods Hole puso  etiquetas de seguimiento por satélite en 15 Rayas del diablo chilenas frente a las costas del norte de África, se encontró que algunas llegaban a profundidades de casi 2000m.


[Más información (en Ingles)]
http://www.iflscience.com/plants-and-animals/devil-rays-dive-astonishing-depths

miércoles, 4 de junio de 2014

Protulophila, no estaba extinta.

Un equipo de biólogos halló en Nueva Zelanda ejemplares vivos de una antigua y diminuta criatura marina conocida como Protulophila (que esta relacionada con los corales y las anémonas), que se creía extinta hace al menos cuatro millones de años. Se trata de un pólipo tentaculado que forma colonias en el interior de algunos gusanos de mar llamados serpúlidos.



Dennis Gordon, biólogo marino del del Instituto Nacional de Investigación sobre el Agua y la Atmósfera de Nueva Zelanda, afirmo que el descubrimiento de ejemplares de protulophila, lleva a comprender mejor la diversidad biológica.

Los investigadores creían que el Protulophila se encontraba extinto, hace al menos 4 MA tras una larga historia geológica que se remonta 170 millones años en el período Jurásico medio en Europa.

Fuente
http://www.niwa.co.nz/news/northern-hemisphere-fossil-discovered-living-in-new-zealand

miércoles, 4 de diciembre de 2013

ALGUNOS BIVALVOS SELECCIONAN SU HOGAR SEGÚN EL SONIDO PRODUCIDO POR EL MEDIO MARINO.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad estatal de Carolina del Norte ha demostrado que, como si de un canto de sirena se tratara, los sonidos producidos por un arrecife atraen a las jóvenes ostras para que se afinquen allí de manera permanente.


Las larvas de este bivalvo son animales planctónicos, lo que significa que no pueden nadar en contra o a través de las corrientes marinas. Sin embargo, sí tienen capacidad para moverse hacia arriba y hacia abajo dentro de una columna de agua. A medida que maduran, las jóvenes ostras desarrollan un músculo del «pie» que utilizan para detectar la presencia de escollos marinos. Cuando encuentran un lugar idóneo, se adhieren al mismo y permanecen allí durante toda su vida.

Los científicos saben que las larvas de ostra y otros bivalvos, como las almejas, responden a determinadas señales químicas y físicas del agua del mar para decidir cuándo empezar a buscar un hogar. Asimismo, Ashlee Lillis, estudiante de doctorado en ciencias del mar, se preguntó si el sonido producido por los arrecifes guardaba alguna relación con este fenómeno. Según ella, «a pesar de que las ostras no tienen oídos, son capaces de sentir la vibración producida por las corrientes marinas que atraviesan los escollos».

Lillis y David Eggleston, su director de tesis, decidieron poner a prueba esta hipótesis. Con la ayuda del geofísico Del Bohnenstiehl, realizaron grabaciones sonoras submarinas tanto en las cercanías de un arrecife como en el mar abierto. En una segunda fase, sometieron las muestras de larvas de ostra a dichos sonidos, en el medio natural así como en el laboratorio. Tal como publicaron en un artículo de la revista PLoS ONE, en ambos casos encontraron que la tasa de colonización aumentaba cuando los bivalvos eran expuestos a los sonidos de arrecifes en comparación con los del mar abierto.

«El océano presenta diferentes sonoridades, como ocurre en la superficie terrestre», apunta Lillis. «Vivir en un arrecife es como hacerlo en una zona urbana: hay una gran cantidad de residentes, mucha actividad y mucho ruido. En comparación, el fondo marino es más parecido a un tranquilo ambiente rural».

«Esta investigación representa el primer paso para entender cómo suenan los entornos marinos sanos» añade la estudiante de doctorado. «Si pudiéramos descifrar este misterio, sería posible mejorar la construcción de los cultivos de bivalvos y, a la vez, definir nuevos métodos para controlar la salud de los arrecifes marinos".

Los sonidos grabados por Lillis y su equipo están disponibles en este enlace: www.soundscapes.cmast.ncsu.edu

[Más información en PLoS ONE]
http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0079337

[Fuente]
http://www.investigacionyciencia.es/noticias/la-msica-de-los-arrecifes-atrae-a-las-ostras-11646

martes, 12 de noviembre de 2013

La desaparición del pene en las aves.

Descubren por qué la mayoría de las aves macho carecen de órganos genitales externos.


El estudio del pollo doméstico durante la fase embrionaria ha permitido descubrir a Herrera et al. el porqué del reducido tamaño del órgano sexual masculino en las aves. [Wikimedia Commons]

Uno de los enigmas más apasionantes de la biología moderna es, sin lugar a duda, explicar el porqué del reducido tamaño del órgano masculino en la mayoría de las aves. En el 97 por ciento de los casos, estos animales se reproducen por segregación del esperma a través de una abertura llamada cloaca (utilizada también como desembocadura de los conductos urinarios); no presentan un órgano sexual externo.

Un grupo de científicos ha descubierto ahora la causa de este rasgo evolutivo. Para ello, ha estudiado el desarrollo genital en las galliformes, un orden de aves terrestres que mayoritariamente carecen de miembro masculino, y en las anseriformes, aves acuáticas que presentan genitales bien desarrollados.

Según sus resultados, publicados en la revista Current Biology, los embriones del pollo doméstico (Gallus gallus domesticus) desarrollan el tubérculo genital, el precursor del pene, durante los primeros instantes de vida y de forma idéntica a la del pato. No obstante, al cabo de entre 8 y 9 días, se produce en las aves terrestres una forma de muerte celular, llamada apoptosis, que detiene dicho desarrollo, de manera que su órgano sexual aparece finalmente como una pequeña protuberancia.

Durante sus investigaciones, los científicos han identificado un vínculo entre este proceso y la expresión del gen Bmp4, responsable de codificar la proteína morfogénica ósea (Bmp, por sus siglas en inglés). En concreto, en el laboratorio han logrado evitar la apoptosis en los tubérculos genitales de las galliformes, a través de la inhibición de la señalización de la Bmp. De forma análoga, la expresión de Bmp4 en el pato (ave anseriforme) ha provocado un comportamiento muy similar al que caracteriza el desarrollo genital del pollo doméstico. De esta manera, han demostrado que el proceso evolutivo del órgano sexual masculino en las aves galliformes depende de la activación de la muerte celular del tubérculo genital en esta fase de desarrollo del individuo.

El hallazgo, juntamente con los descubrimientos sobre la función de la proteína Bmp en la evolución de la forma del pico, las plumas y la falta de dentadura en las aves, sugiere que la modulación de la regulación de los genes asociados a su codificación desempeñó un papel crítico en los cambios de la morfología aviar ocurridos a lo largo de la evolución. Con todo, los investigadores desconocen cuáles fueron las presiones evolutivas que llevaron las aves a padecer dicho proceso y argumentan que el mecanismo descubierto también podría revelar el modo en que otros organismos han interrumpido el desarrollo de partes del cuerpo a lo largo de su evolución.

[Fuente]

viernes, 8 de noviembre de 2013

Evolución predecible.

Distintas poblaciones de bacterias pueden responder de forma idéntica a las variaciones ambientales.


Aunque las mutaciones, las impulsoras de la evolución, se producen al azar, un estudio sobre la bacteria Escherichia coli revela que la naturaleza halla la misma solución ante el mismo problema una y otra vez.

A lo largo del tiempo, las mutaciones aleatorias permiten a los organismos adaptarse a los cambios y diversificarse. Ello se observa sobre todo cuando varios grupos de la misma especie separados geográficamente se especializan en su propio entorno.

Pero ese no es el único modo en que puede surgir la diversidad genética. Se han descrito casos de peces cíclidos, palmeras y pinzones que se adaptan a diferentes nichos ecológicos y se diversifican en distintas especies a pesar de vivir en el mismo lugar. En 2008, un estudio liderado por Michael Doebeli, de la Universidad de Columbia Británica en Vancouver, reveló que E. coli también puede diversificarse en el interior de un tubo de ensayo.

En ese estudio, añadió glucosa y acetato al cultivo bacteriano. Si bien la especie puede consumir ambas sustancias, Doebeli descubrió que en todos tubos examinados aparecían dos grupos, uno especializado en el consumo de glucosa y otro en el de acetato. Sin embargo, se desconocía la vía genética que utilizaba cada grupo para especializarse.

En un estudio recién publicado, Doebeli se propuso averiguarlo. Para ello recurrió a muestras congeladas de tres tubos de ensayo del experimento de 2008 y secuenció el ADN de las bacterias. Los datos han demostrado que en los tres tubos aparecían mutaciones idénticas de forma independiente. A pesar del carácter aleatorio de las mutaciones, los mismos cambios en el entorno daban lugar a las mismas soluciones genéticas.

El estudio también ha revelado que algunas mutaciones se producían solo en un orden concreto: después de que un grupo se especializara en la glucosa y el otro en el acetato, ambos evolucionaban para adaptarse mejor a un cambio del recurso alimentario en el medio. Esa última mutación no habría resultado útil hasta después de la aparición de la primera, que ayudó a agotar antes el suministro nutritivo. Aunque los biólogos ya habían observado la aparición de caracteres en un determinado orden, hasta ahora no se había descrito la base genética de esos cambios.

[Fuente]
http://www.investigacionyciencia.es/noticias/evolucin-predecible-10859

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Agregaciones masivas

por Carlos Domínguez, Josep Maria Gili, Jordi Grinyó.

Ciertas especies de ofiuras forman agrupaciones que favorecen el desarrollo individual, un comportamiento gregario que debió ser más común en el pasado.



Uno de los patrones biológicos más sorprendentes que pueden observarse en la naturaleza corresponde a las agregaciones animales. Estas parecen ser una regla en numerosos grupos: se conocen tanto para organismos microscópicos como para los vertebrados más evolucionados. La teoría ecológica clásica las considera una respuesta evolutiva que favorece a los individuos que las forman, ya que aportan un beneficio claro en términos de información centralizada, protección ante posibles enemigos y mejora de la capacidad de reproducción.

Una de las agregaciones masivas más espectaculares la encontramos en ciertas zonas detríticas de la plataforma continental del Mediterráneo occidental, en profundidades por debajo de los cincuenta metros. Ofiuras de la especie Ophiotrix quinquemaculata se agrupan formando poblaciones locales con densidades de hasta centenares de individuos por metro cuadrado, que llegan a ocupar extensiones de varias hectáreas. Este tipo de agregaciones densas pueden considerarse vestigios del pasado, ya que probablemente fueron mucho más conspicuas en épocas geológicas remotas, cuando la presencia de depredadores era menor. Para esta especie de ofiura, vivir de forma agrupada entraña varias ventajas: por un lado, mejora la estabilidad frente a corrientes fuertes, que podrían fácilmente barrer individuos aislados; por otro, aumenta su capacidad de alimentación, ya que la presencia de tantos brazos ralentiza las corrientes dominantes y favorece la deposición de partículas en suspensión, ingrediente básico de su dieta.

Las partículas de alimento son captadas por los pies ambulacrales y la gran cantidad de espinas que poseen en los brazos. De forma periódica, los restos de comida son recolectados en un bolo alimenticio que se desplaza a lo largo del brazo del animal, aumentando de tamaño conforme se acerca a la boca.

[Fuente]

jueves, 17 de octubre de 2013

Aves australianas (Sericornis frontalis) "regañan" a sus polluelos para que no hagan ruido.

Una especie de ave que habita en Australia muestra un comportamiento singular hacia sus crías: los padres emiten una señal de alarma cuando notan que los polluelos están haciendo demasiado ruido.

La conducta fue detectada en los sericornis de cejas blancas, y tiene como objetivo evitar el ataque de los depredadores que serían atraídos por los sonidos, revela un estudio científico divulgado este miércoles.

Una sensibilidad similar al comportamiento de una audiencia -en este caso, las crías- que tiene como respuesta la emisión de una señal para interactuar sólo se había detectado hasta ahora en primates, explica la bióloga Tonya Haff, de la Universidad Nacional Australiana.

La especialista es responsable de la investigación junto a su colega Robert Magrath.

Sólo cuando alborotan

El estudio muestra que los polluelos de los sericornis (Sericornis frontalis) se caracterizan por ser bastante ruidosos. Pían con frecuencia, especialmente cuando tienen hambre, lo que los expone a la voracidad de otros animales.

Sus padres suelen emitir una señal de alerta cuando perciben la presencia de un depredador. Al oirlo, los polluelos "guardan silencio, lo que les hace menos visibles a sus enemigos", explicó Haff a la cadena de TV local ABC.

El dilema para los científicos radicaba en determinar en qué momento estas aves emitían la alerta. Con ese fin, grabaron los sonidos de las crías de 21 nidos y analizaron las reacciones de sus padres.

Las grabaciones fueron reproducidas después, variando los niveles del volumen, ante la presencia de aves currawongs, que suelen alimentarse de las crías de los sericornis, y de rosellas, que no suponen amenaza.

"Cuando los polluelos eran ruidosos y se detectaba la presencia de un depredador cerca del nido, los padres daban más señales de alarma que cuando las crías estaban quietas", explicó la bióloga.

Ello implica un nivel de interacción con el comportamiento de la "audiencia" formada por los polluelos que no se había observado en aves similares, lo que abre nuevas vías de investigación en torno a la capacidad de estos seres vivos para exhibir comportamientos complejos.

[Fuente]
http://www.emol.com/noticias/tecnologia/2013/10/16/624818/aves-australianas-retan-a-sus-polluelos-para-que-no-hagan-ruido.html